La depilación con láser de diodo consiste en enviar la mayor cantidad de energía al folículo piloso para eliminarlo.
El pelo nos sirve como medio conductor y el láser de diodo con fibra óptica no pierde energía, por lo que el impacto que recibe el folículo piloso es mayor.
Además, incorpora un sistema de refrigeración de hasta -8ºC, lo que nos permite un tratamiento prácticamente indoloro. Esto, unido a lo anterior, hace que el tratamiento sea más eficaz en un menor número de sesiones.
Se puede trabajar en cualquier época del año y es eficaz en cualquier fototipo de piel, tanto pieles blancas como bronceadas.
En definitiva, es la tecnología más actual desarrollada para la eliminación del vello de forma rápida, cómoda y eficaz.